El uso doméstico del agua
Además de precisar los seres humanos el agua para su existencia
precisan del agua para su propio aseo y la limpieza. Se ha estimado que
los humanos consumen «
directamente o indirectamente» alrededor de un 54 % del agua dulce superficial disponible en el mundo. Este porcentaje se desglosa en:
- Un 20 %, utilizado para mantener la fauna y la flora, para el transporte de bienes (barcos) y para la pesca, y
- el 34 % restante, utilizado de la siguiente manera: El 70 % en
irrigación, un 20 % en la industria y un 10 % en las ciudades y los
hogares.
El consumo humano representa un porcentaje reducido del volumen de
agua consumido a diario en el mundo. Se estima que un habitante de un
país desarrollado consume alrededor de 5 litros diarios en forma de
alimentos y bebidas. Estas cifras se elevan dramáticamente si consideramos el consumo industrial doméstico. Un cálculo aproximado de consumo de agua por persona/día en un país desarrollado, considerando el consumo industrial doméstico arroja los siguientes datos:
Consumo aproximado de agua por persona/día
Actividad |
Consumo de agua |
Lavar la ropa |
60-100 litros |
Limpiar la casa |
15-40 litros |
Limpiar la vajilla a máquina |
18-50 litros |
Limpiar la vajilla a mano |
100 litros |
Cocinar |
6-8 litros |
Darse una ducha |
35-70 litros |
Bañarse |
200 litros |
Lavarse los dientes |
30 litros |
Lavarse los dientes (cerrando el grifo) |
1,5 litros |
Lavarse las manos |
1,5 litros |
Afeitarse |
40-75 litros |
Afeitarse (cerrando el grifo) |
3 litros |
Lavar el coche con manguera |
500 litros |
Descargar la cisterna |
10-15 litros |
Media descarga de cisterna |
6 litros |
Regar un jardín pequeño |
75 litros |
Riego de plantas domésticas |
15 litros |
Beber |
1,5 litros |
Estos hábitos de consumo señalados y el aumento de la población en el
último siglo ha causando a la vez un aumento en el consumo del agua.
Ello ha provocado que las autoridades realicen campañas por el buen uso
del agua. Actualmente, la concienciación es una tarea de enorme
importancia para garantizar el futuro del agua en el planeta, y como tal
es objeto de constantes actividades tanto a nivel nacional como
municipal.
Por otra parte, las enormes diferencias entre el consumo diario por
persona en países desarrollados y países en vías de desarrollo señalan que el modelo hídrico actual no es solo ecológicamente inviable: también lo es desde el punto de vista humanitario, por lo que numerosas ONGs se esfuerzan por incluir el derecho al agua entre los Derechos humanos. Durante el V Foro Mundial del agua, convocado el 16 de marzo de 2009 en Estambul (Turquía), Loic Fauchon (Presidente del Consejo Mundial del Agua) subrayó la importancia de la regulación del consumo en estos términos:
"La época del agua fácil ya terminó...desde hace 50 años las
políticas del agua en todo el mundo consistieron en aportar siempre más
agua. Tenemos que entrar en políticas de regulación de la demanda"
Hábitos para el cuidado del agua
Debido a que la cantidad de agua dulce es equivalente al 2,5-2,75 %
del agua total en la superficie terrestre, es necesario hacer un uso
responsable del agua que se obtiene de los lagos, manantiales y mares.
Es por eso que se ha vuelto más necesaria la implementación de hábitos
que ayuden a aprovechar mejor este valioso recurso, entre los cuales de
pueden mencionar:
- Reportar fugas de agua a las autoridades correspondientes
- Regar las plantas al anochecer para evitar la evaporación
- Lavar el carro con cubeta y esponja, no con manguera
- Ajustar el nivel de agua en la lavadora
- Cerrar la llave de la ducha mientras te lavas el cabello
- Cerrar la llave al lavarte los dientes o afeitarte
El agua en la agricultura
Riego mediante un Pívot en un campo de algodón.
La mayor parte del agua se destina a la agricultura, y es utilizada para irrigar
los cultivos. La agricultura es la actividad que más agua demanda,
datos de la UNESCO dicen que menos del 20 % de este total llega a la
planta; el resto es un inmenso desperdicio que, además, transporta
residuos con sustancias tóxicas que inevitablemente van a parar a los
ríos.
La relación directa entre recursos hídricos y producción de alimentos
es crítica por tanto para una población humana en constante crecimiento. La irrigación absorbe hasta el 90 % de los recursos hídricos de algunos países en desarrollo.
La agricultura es un sistema de producción tan antiguo que se ha sabido
adaptar a los diferentes regímenes hídricos de cada país: Así, en zonas
donde se den abundantes precipitaciones suelen realizarse cultivos de secano, mientras que en zonas más secas son comunes los cultivos de regadío. Más recientemente, y en entornos más adversos, como el desierto se ha experimentado con nuevas formas de cultivo, centradas en minimizar el consumo de agua. En la actualidad una de las vertientes más activas de la investigación genética intenta optimizar las especies que el hombre usa como alimento. También se ha empezado a hablar de agricultura espacial
para referirse a los experimentos destinados a difundir la agricultura por otros planetas.
Actualmente la agricultura supone una importante presión sobre las
masas naturales de agua, tanto en cantidad como en calidad. Así, el agua
que precisan los regadíos supone una disminución de los caudales
naturales de los ríos y un descenso de los niveles de las aguas
subterráneas que ocasionan un efecto negativo en los ecosistemas
acuáticos. Por ejemplo, en España se riegan 3,4 millones de hectáreas
que supone el 7 % de la superficie nacional y emplea el 80 % de los
recursos hídricos disponibles.
También el uso de nitratos y pesticidas en las labores agrícolas
suponen la principal contaminación difusa de las masas de agua tanto
superficial como subterránea. La más significativa es la contaminación
por nitratos que produce la eutrofización
de las aguas. En España el consumo anual de fertilizantes se estima en
1 076 000 toneladas de nitrógeno, 576 000 toneladas de fósforo y 444 000
toneladas de potasio. La mayor parte de los abonos son absorbidos por
los cultivos, el resto es un potencial contaminante de las aguas.